Qué sé de mí? Por imagen tengo aquella que me regala cada día el espejo del ropero, estoy algo más gordo. Por historia sé que nací en mayo, una mañana hace más de veinte años. Hubo una vez quise vencer a la física, así que me até al cuello el delantal de cocina de mi madre, a modo de capa e intente volar, desde el segundo piso, cayendo aparatosamente al suelo, desde allí creo comprender mejor la ley de gravedad.
Siempre tuve problemas para expresarme; primero me demore casi dos años en verbalizar mi primera palabra que fue – pau – que dije después de acabarme un durazno según mi madre, luego en el colegio por mi voz suave, era difícil que alguien oiga mi nombre, y mi letra ilegible (eso hasta ahora, Dios bendiga alas computadoras) por eso me gane el apodo de “el griego”. A los diez años me enamore de mi maestra; pero al mes deje de quererla al enterarme que existía el fútbol que paso a ocupar casi todo mi tiempo y mente – si por ti fuera te casarías con una pelota – suele decirme una amiga; a los once años me entraron ganas de ser zurdo y hasta ahora trato de ganarle a mi naturaleza. Alguna vez quise ser medico, por eso acabe de bombero, deje de serlo al no llevarme bien con la disciplina y la obediencia novias de todo uniformado – tienes un bonito cabello REBELDE – dijo la peluquera a mis trece años, desde allí tome aquel epíteto como mi forma de ser y pensar; gané muchos amigos por mi rebeldía y perdí a muchos enemigos gracias a una pelota, siempre e tenido problemas con las comas, por estuve tres dias en una . Mi primer escrito se lo dedique a mi perro “Peluchin” que era el único que me miraba a la ojos, cuando yo le hablaba. Si de hablar de algunas ideas mías puedo decir que, creo que el amor existe pero dudo que exista un amor para mi; me acepto porque no me gusta ser criticado, aunque siempre diga lo contrario; escribo por las mismas razones por las cuales juego al fútbol, porque me gusta y soy libre cuando lo hago. Creo en Dios pero la verdad no creo que Dios crea en mi, no le temo a la muerte pero me gusta la vida, sospecho que existe un orden cuando veo todo mi desorden; sé de donde vengo pero muchas veces no se a donde ir, algunas veces reniego de no poder casarme con mi madre porque nadie como ella me a sabido amar. Me gustan los perros y detesto a los gatos, odio las multitudes; pero no me gusta estar solo. Siempre digo que hay que vivir en el presente y no soñar con el futuro aunque muchas veces desearía quedarme a vivir en el pasado. Me amo en exceso, pero a veces me siento inferior a la gente; planeo mucho, construyo poco y termino menos. Sonrío siempre aunque la mayoría del tiempo no tenga motivo para hacerlo, esto porque en mi estupidez, pienso que todo va estar mejor es por eso que creo que soy positivo, aunque siempre este pensando que lo peor va a pasar. Estoy seguro que no soy del todo malo, porque tengo amigos, pero también sé que no soy totalmente bueno porque aún no soy lo que debo. Me considero un realista aunque la mayoría del tiempo me las pasó soñando. Si tuviera que cerrar esta realidad con una frase diría – en el pasado fui aquel, en el presente soy yo y en el futuro quien sabe –
Siempre tuve problemas para expresarme; primero me demore casi dos años en verbalizar mi primera palabra que fue – pau – que dije después de acabarme un durazno según mi madre, luego en el colegio por mi voz suave, era difícil que alguien oiga mi nombre, y mi letra ilegible (eso hasta ahora, Dios bendiga alas computadoras) por eso me gane el apodo de “el griego”. A los diez años me enamore de mi maestra; pero al mes deje de quererla al enterarme que existía el fútbol que paso a ocupar casi todo mi tiempo y mente – si por ti fuera te casarías con una pelota – suele decirme una amiga; a los once años me entraron ganas de ser zurdo y hasta ahora trato de ganarle a mi naturaleza. Alguna vez quise ser medico, por eso acabe de bombero, deje de serlo al no llevarme bien con la disciplina y la obediencia novias de todo uniformado – tienes un bonito cabello REBELDE – dijo la peluquera a mis trece años, desde allí tome aquel epíteto como mi forma de ser y pensar; gané muchos amigos por mi rebeldía y perdí a muchos enemigos gracias a una pelota, siempre e tenido problemas con las comas, por estuve tres dias en una . Mi primer escrito se lo dedique a mi perro “Peluchin” que era el único que me miraba a la ojos, cuando yo le hablaba. Si de hablar de algunas ideas mías puedo decir que, creo que el amor existe pero dudo que exista un amor para mi; me acepto porque no me gusta ser criticado, aunque siempre diga lo contrario; escribo por las mismas razones por las cuales juego al fútbol, porque me gusta y soy libre cuando lo hago. Creo en Dios pero la verdad no creo que Dios crea en mi, no le temo a la muerte pero me gusta la vida, sospecho que existe un orden cuando veo todo mi desorden; sé de donde vengo pero muchas veces no se a donde ir, algunas veces reniego de no poder casarme con mi madre porque nadie como ella me a sabido amar. Me gustan los perros y detesto a los gatos, odio las multitudes; pero no me gusta estar solo. Siempre digo que hay que vivir en el presente y no soñar con el futuro aunque muchas veces desearía quedarme a vivir en el pasado. Me amo en exceso, pero a veces me siento inferior a la gente; planeo mucho, construyo poco y termino menos. Sonrío siempre aunque la mayoría del tiempo no tenga motivo para hacerlo, esto porque en mi estupidez, pienso que todo va estar mejor es por eso que creo que soy positivo, aunque siempre este pensando que lo peor va a pasar. Estoy seguro que no soy del todo malo, porque tengo amigos, pero también sé que no soy totalmente bueno porque aún no soy lo que debo. Me considero un realista aunque la mayoría del tiempo me las pasó soñando. Si tuviera que cerrar esta realidad con una frase diría – en el pasado fui aquel, en el presente soy yo y en el futuro quien sabe –