
Es domingo por la mañana, después del café negro pasado, que no solo te calienta si no a la vez termina de despertarte, dispongo como todas las mañanas a encender la radio; por vez primera me detengo a escuchar con detenimiento cada canción por largos minutos, reconozco entonces temas particulares y comunes en cada tonada, temas como el “amor, la soledad, el querer, el engaño y el arrepentimiento” por nombrar los más frecuentes.
Enciendo la televisión y una bebida se encarga de informarme que “el amor te vuelve idiota” con cada acción realizada por los enamorados, desde serenatas con gallos, personajes vestidos de corazones, corriendo con flores y chocolates y realizando otras actividades, que siendo objetivo parecen ridículas. Decido apagar el televisor y meterme en la libertad de la Web (señalo libertad, pues tu decides que buscas y que vez en la red) instintivamente entro en el Messenger, e inmediatamente se enciende la barra de contactos, después de responder los respectivos “hola y ¿cómo estas?” comunes para iniciar cualquier charla en línea, sigo con el bendito “amor” dándome vueltas en la cabeza, decido preguntar a una de las personas conectadas ¿qué es el amor? Después de un leve titubeo la señorita me responde (no creo que sea necesario sacar del anonimato, a aquella dama) “el amor es la cosa más bonita del mundo, porque el amor te hace feliz” al terminar de leer su respuesta entro en conflicto, abandono la charla y apago el computador; tan solo en la mañana escuche una canción que textualmente decía “que el amor es una enfermedad” (salerin); luego una gaseosa afirmaba idiotez de los enamorados y ahora alguien resaltaba las virtudes del amor, simplemente no lo entendía, decido escapar y esconderme del susodicho “amor” en los libros, escojo una antología de Mario Vargas Llosa, luego de ojear la presentación llego a la biografía, leo detenidamente una a una de las líneas de la vida del escritor(cuyo único defecto es ser arequipeño) pero me detengo en esta “solo los idiotas, son realmente felices” señala don Mario como una de sus frases célebres, en ese instante solo en ese instante me parece entender todo sobre el “amor” en mi cabeza empezaron a desfilar todas y cada una de las frases que fui recolectando en el día, de repente y sin esperarlo me golpeo, tal como ola que golpea a la roca la siguiente idea que no dude en escribirla “El amor es la enfermedad más bonita del mundo, porque te vuelve idiota y solo los idiotas son realmente felices” pero a pesar de entender todo vuelvo al conflicto, que enfermedad puede hacerte feliz, no he escuchado a nadie decir “que alegría , tengo sida” o “soy feliz, tengo cáncer” y es que el “amor” se asemeja mucho a un cáncer, se mete en lugares muy internos, es inoperable, compromete órganos vitales como el cerebro y el corazón, y el tiempo que demora en desaparecer, se asemeja a lo que dura el tratamiento, las desilusiones suelen ser tan dolorosas como las temidas quimioterapias y tan solo con ellas se erradica el temible “mal” que tanto en el mentado cáncer y el aún sobrenombrado “amor” deja sus secuelas, también se transforma en otras dolencias o formas, primero vallamos a las secuelas. La primera secuela, que se produce es la soledad; pero ¿qué es la soledad? “Carencia voluntaria o involuntaria de compañía”; “Lugar desierto, o tierra no habitada” según la Rae; “la soledad es ese monton de sonidos que no escucha nadie; pero que hacen tanto ruido” “la soledad soy yo en compañia del pasado” eso dice el gran Ricardo(Arjona). Estas ideas me hacer reconocer y hablar de la soledad post “amor” como la primera secuela del “cáncer mental”, al terminar el “amor” generalmente, en el mejor de los casos finiquita también la relación, llega la soledadad de exilio, esta la conozco por comentarios y algunas confesiones de personas cercanas a mi, bah...para que voy a mentir también hay algo de experiencia propia en esto, este tipo de soledad se dá, porque después de acabar esta relación sentimental con la roptura del “amor”, el afectado o afectada , según sea el caso; entra en la carencia voluntaria e involuntaria de compañia(Como dice la real academidia española) la voluntaria quiere decir que no ve a nadie, porque nadie importa si no esta a quién “ama”, decide exiliarse así misma, ahora esta también la soledad involuntaria, esta es más comun en relaciones largas en que la relación mantiene amigos y circulos sociales mutuos, comparten los mismos amigos y amigas, frecuentan los mismos sitios; por eso que al terminar la relación para evitar la punzada dolorosa de tener al ser amado tan cerca y a la vez tan lejos, el amante en cuestión se ve en la involuntaria obligación de rechazar salidas en grupo o pasear por zonas que evoquen recuerdos de aquel cáncer en proceso de eliminación (me refiero al “amor”) y que quizás involuntariamente lleguen a un reencuentro físico. Ahora creo en lo que afirma Ricardo (como siempre tiene razón, el gran cantante guatemalteco) La soledad de aquel enfermo de este “cáncer mental”, es afectado por un monton de ruidos que no escucha nadie, pero para él o ella (ya explique según sea el caso) hacen mucho ruidos, esos ruidos son los recuerdos que desfilan en su cabeza como soldados que van a una guerra; después de esto entiendo más a Arjona, que afirma que la soledad es la persona en compañia del pasado, y entiendo más al “amor” como cáncer, ya pasada la enfermedad, llega el rato de reposo y descanzo donde solo lo acompañan los recuerdos del pasado, entiendo también que esta parte de la soledad es la más productiva, pues en ella aquel enfermo ingresa a la etapa de recuperación y la aceptación de sí mismo,a entender que un momento de a solas, le permite disfrutar de sí mismo, de los recuerdos que le producen una leve pero analgésica alegría, que lo harán poco a poco reencontrase con aquel ser humano previo a conocer el “amor” y poco a poco, reestablecerse del todo de aquel cáncer mental que lo aquejo.
Al inicio del día cuando escuchaba las canciones en la radio, otro tema muy recurrente fue el querer y aquella frasesita “te quiero” usada tan a diaria entre los amigos, las parejas, las familias y los deseos. Y sí si habria que definir el “te quiero” podríamos decir primero que “te quiero” es un deseo de posesión, “te quiero” para mí; un ejemplo “te quiero porqué eres mi hijo” (mi madre me lo suele decir siempre) sino lo fueses quizas ...bueno creo que los sentimientos o enfermedades mentales (no se si es lo primero o lo segundo) porqué tu deseas o quieres es decir te antojas, es momentaneo, hasta pasajero el te quiero es un punto neutral que no precisa exactamente compromiso, a un amigo le puedes decir “te quiero” sin comprometerte con el, al igual a una pareja le puedes decir lo mismo pero eso no es un te amo y superar un te quiero roto puede ser, mejor dicho es más sencillo que superar un Te amo roto.
En conclusión el amor es un cáncer mental, y como toda enfermedad oncológica es dificil de superar, requiere terapias y tiempo; en cambio un querer es una leve debilidad que le permite al ser humano entrar en contacto con los demás sin hacerlos muy propios, es decir sin perderse uno mismo. El querer como sentimiento o enfermedad perfecta.
“Hay personas que se deprimen por un ser humano cuando en el mundo hay 560 000 millones más”
Facundo Cabral