
Un samaqueo me despertó bruscamente, temblor pensé asustada pero la voz de mi madre me decía ¡a que hora vas a la universidad niña ¡ pero ¿que hora es? respondí media dormida aun, “mira el reloj”, volvió a decirme indicando el reloj que tengo colgado en la pared del cuarto, - diablos - dije es tarde tengo examen, a la volada me aliste y salí con mi mamá correteándome media cuadra con el desayuno en la mano. No pasaba ningún bus el único que llegó estaba repleto “ni modo a tomarlo pensé”, en el bus un señor me cedió el asiento por fin algo bueno, no, falso, aquel “viejo” solo quería mirarme el escote, de pura rabia me baje, no sin antes recordarle a su progenitora a aquel viejo mañoso, tome un taxi, al bajar como nunca me pidieron el carnet en la puerta aquel día, problemas maldita sea olvide el bendito carnet en mi cómoda, pero no hay nada que una mujer no pueda conseguir y con una mirada coquetona logre superar al vigilante – que tontos son los hombres – dije en voz baja, era tarde así que como no podía correr emplee la caminada rápida, al llegar a la puerta mire al profesor que parado en ella como vigilante observaba su reloj, con voz suave y amablemente sarcástica me dijo – muy tarde señorita, mejor venga mañana - y cerro la puerta, no lo podía creer ese profesor nunca cierra la puerta y siempre me e llevado bien con el , cinco minutos me quede inmóvil allí en el pasillo y luego cinco minutos más me la pase maldiciéndolo, ya calmada me quise tomar un café para calmarme pero la cafetería aun estaba cerrada, las cabinas de Internet cerradas, Dios que hago exclame juntando la manos y mirando al cielo, “en estos momentos Dios no puede atenderte, así que deja tu mensaje después del tono tuuuuuuu” pensé y dibuje una sonrisa en mi rostro enojado, sin algún destino divertido partí con dirección a la biblioteca, tiene Caramelo Verde le dije a la bibliotecaria – ah sí ,es muy bueno de Ampuero Verdad? contesto ella, la alegría comenzaba a apoderarse de mi ser cuando ella me pidió el carnet, sentí por dentro que cada uno de mis órganos caían uno tras de otro hasta llegar a mis pies; mi cara comenzaba a ponerme pálida, pero ella me continuo – no tienes carnet seguro , no importa linda tenlo pero es para sala ok – y con una mirada tierna se dio la vuelta para seguir con su trabajo. Me senté en junto a la puerta y comencé mi lectura, que apasionante el libro, al pasar cada pagina mas me metía en la historia, nada me distraía incluso dos chicas a mi costado chismeaban algo sobre una fiesta, pero yo prefería centrar mi atención en Ampuero y su caramelo verde, hasta que una de ellas dijo – son las diez vamos a llega tarde a clases – las diez voltee de inmediato a ver el reloj y efectivamente eran las diez y cinco minutos, otra vez tarde, – pero si ya llegue tarde mejor termino el libro – pronuncie con voz despreocupada y volví a meterme en la acción del libro, ultima pagina esta la leí muy lentamente porque quería que aquel libro no acabe nunca pero este termino, siempre me pasa esto, cuando es buena una novela me apena terminarla porque un buen libro debería ser eterno, con un suspiro y una sonrisa devolví aquella novela a la bibliotecaria, ya eran las once y veinte, para que ir a mi salón si ya llegue tarde mejor voy para mi casa , al subir para salir de la universidad pase por mi salón, se oía algo de bulla con mano tímida toque aquella puerta que se abrió de inmediato, tu eres de aquí me dijo un pata que no conocía, moví la cabeza en señal de afirmación y de un jalón me metió al salón, al entrar era increíble lo que observaba todos en circulo algunos de mis compañeros bailando y dos de mis amigas media borrachas jugando, cachimbiada , una vez mas maldecía mi suerte aquel día, me dieron un vaso con un trago medio raro probé un sorbo y no quise mas lo puse en una carpeta.
Luego que esa salvajada terminara, mi cabeza era un grumo con olor a pescado y encima tenía que ir en busca de mis zapatos, al hallarlos quise lavarme la cabeza pero los baños estaban cerrados, podrá estar peor el día?. Junto con Mariela, quisimos salir por la puerta trasera de la U una vez más maldición cerrada, tuvimos que comernos todo el regreso hasta la puerta principal siendo el blanco de las miradas y las risas de los demás, al salir el tipo al que coquetee para entrar me miro como diciendo aghhh que te paso?, por fin fuera de la universidad, nunca había deseado llegar a mi casa como aquel día, en el estado que me encontraba ningún taxi nos quería llevar por suerte mi tío pasaba por allí y accedió a llevarme claro me cobro con burlas y risas lo que no me cobro de pasaje, al llegar me despedí de mi tío y después de un suspiro estaba lista para entrar darme un baño y tirarme a dormir toda la tarde, Upss pequeño error por salir apurada olvide mi llave, ya me iba a suicidar clavándome el lápiz en la yugular pero a la distancia divise a mi hermano que llegaba del colegio. Entramos a la casa tome el baño justo, no quise almorzar y a la cama, estaba cogiendo el profundo sueño cuando un timbre con una voz chillona me levanto son las seis y treinta a despertarse, asustada dije – qué? Desperté y me di cuenta que todo había sido un maldito sueño y que recién se iniciaba el día, como me fue aquel día? Sólo puedo decir que a veces debería ser bruja y predecir el futuro…
Luego que esa salvajada terminara, mi cabeza era un grumo con olor a pescado y encima tenía que ir en busca de mis zapatos, al hallarlos quise lavarme la cabeza pero los baños estaban cerrados, podrá estar peor el día?. Junto con Mariela, quisimos salir por la puerta trasera de la U una vez más maldición cerrada, tuvimos que comernos todo el regreso hasta la puerta principal siendo el blanco de las miradas y las risas de los demás, al salir el tipo al que coquetee para entrar me miro como diciendo aghhh que te paso?, por fin fuera de la universidad, nunca había deseado llegar a mi casa como aquel día, en el estado que me encontraba ningún taxi nos quería llevar por suerte mi tío pasaba por allí y accedió a llevarme claro me cobro con burlas y risas lo que no me cobro de pasaje, al llegar me despedí de mi tío y después de un suspiro estaba lista para entrar darme un baño y tirarme a dormir toda la tarde, Upss pequeño error por salir apurada olvide mi llave, ya me iba a suicidar clavándome el lápiz en la yugular pero a la distancia divise a mi hermano que llegaba del colegio. Entramos a la casa tome el baño justo, no quise almorzar y a la cama, estaba cogiendo el profundo sueño cuando un timbre con una voz chillona me levanto son las seis y treinta a despertarse, asustada dije – qué? Desperté y me di cuenta que todo había sido un maldito sueño y que recién se iniciaba el día, como me fue aquel día? Sólo puedo decir que a veces debería ser bruja y predecir el futuro…
3 comentarios:
muy chvr!! mi historia? jaaaa
mmmm
¬¬
bien q si naaaa
jojo
sr escritor muy bone!
oie soy la yellowcita!!!
jojo
puxa esa parece mi historia xq hay dias q deberia hacerle caso q mis sueños y no salir de casa abuuu.. ta wena la historia :)
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