pantallita del aparato apareció el número de Javier su ex enamorado el cual hace un mes la había abandonado por Yahaira una amiga de promoción que ella misma le presento en la última reunión de promoción, al ver que era el intento ignorarlo y no contesto, pero al recibir la segunda llamada no pudo resistir en constar con un emocionado alo, aun lo amaba y aunque lo odiase ala vez deseaba más que nada en el mundo recibir noticias de Javier, él con voz algo nostálgica, sabía que decir para acelerar su corazón era un experto en ella conocía todas sus debilidades, gustos y vanidades. Basto un par de palabras bonitas a través del mas hipócritas de los medios comunicativos, el celular, la emoción quedo ahogada en el mar de ilusión que brotaban por los ojos de Marisol que a pesar de tener que levantarse temprano para su examen parcial accede a fugar la vigilancia de sus hermanos para encontrase con la única razón de su existencia, Javier, que esperaba en la esquina apoyado contra el muro en la sombra de un poste, al encontrarse ella esperaba un abrazo amoroso oír de nuevo, esta vez cara a cara, una palabra bonita que la hiciera sentir la mujer más especial en todo este universo pero Javier no estaba de humor para romanticismos y galanteces; a penas tuvo cerca el cuerpo de aquella enamorada mujer, la arrimo contra la pared y con su mano derecha se encargo de recorrer e inspeccionar una vez más aquel cuerpo del que se jactaba ser dueño, su boca salivó en forma repetitiva y tosca su moreno cuello, ella trato de detenerlo pero su afán de retenerlo una vez más y su perfume la embriagaron de tal forma, que cedió a todos sus deseos sin decir palabra alguna. Al terminar el vaivén de los cuerpos y con un compasivo abrazo Javier la tomo la espalda acompañándola a su casa para luego despedirse con la promesa de amor eterno y el clásico te llamo mañana, promesas que desaparecieron en la noche junto con Javier para siempre.domingo, 20 de septiembre de 2009
El adios de Javier
Un timbre Perturbaba el placido sueño de Marisol que aun dormida intentaba hallar el celular para así acabar con el molesto sonido que le había quitado el sueño, en la
pantallita del aparato apareció el número de Javier su ex enamorado el cual hace un mes la había abandonado por Yahaira una amiga de promoción que ella misma le presento en la última reunión de promoción, al ver que era el intento ignorarlo y no contesto, pero al recibir la segunda llamada no pudo resistir en constar con un emocionado alo, aun lo amaba y aunque lo odiase ala vez deseaba más que nada en el mundo recibir noticias de Javier, él con voz algo nostálgica, sabía que decir para acelerar su corazón era un experto en ella conocía todas sus debilidades, gustos y vanidades. Basto un par de palabras bonitas a través del mas hipócritas de los medios comunicativos, el celular, la emoción quedo ahogada en el mar de ilusión que brotaban por los ojos de Marisol que a pesar de tener que levantarse temprano para su examen parcial accede a fugar la vigilancia de sus hermanos para encontrase con la única razón de su existencia, Javier, que esperaba en la esquina apoyado contra el muro en la sombra de un poste, al encontrarse ella esperaba un abrazo amoroso oír de nuevo, esta vez cara a cara, una palabra bonita que la hiciera sentir la mujer más especial en todo este universo pero Javier no estaba de humor para romanticismos y galanteces; a penas tuvo cerca el cuerpo de aquella enamorada mujer, la arrimo contra la pared y con su mano derecha se encargo de recorrer e inspeccionar una vez más aquel cuerpo del que se jactaba ser dueño, su boca salivó en forma repetitiva y tosca su moreno cuello, ella trato de detenerlo pero su afán de retenerlo una vez más y su perfume la embriagaron de tal forma, que cedió a todos sus deseos sin decir palabra alguna. Al terminar el vaivén de los cuerpos y con un compasivo abrazo Javier la tomo la espalda acompañándola a su casa para luego despedirse con la promesa de amor eterno y el clásico te llamo mañana, promesas que desaparecieron en la noche junto con Javier para siempre.
pantallita del aparato apareció el número de Javier su ex enamorado el cual hace un mes la había abandonado por Yahaira una amiga de promoción que ella misma le presento en la última reunión de promoción, al ver que era el intento ignorarlo y no contesto, pero al recibir la segunda llamada no pudo resistir en constar con un emocionado alo, aun lo amaba y aunque lo odiase ala vez deseaba más que nada en el mundo recibir noticias de Javier, él con voz algo nostálgica, sabía que decir para acelerar su corazón era un experto en ella conocía todas sus debilidades, gustos y vanidades. Basto un par de palabras bonitas a través del mas hipócritas de los medios comunicativos, el celular, la emoción quedo ahogada en el mar de ilusión que brotaban por los ojos de Marisol que a pesar de tener que levantarse temprano para su examen parcial accede a fugar la vigilancia de sus hermanos para encontrase con la única razón de su existencia, Javier, que esperaba en la esquina apoyado contra el muro en la sombra de un poste, al encontrarse ella esperaba un abrazo amoroso oír de nuevo, esta vez cara a cara, una palabra bonita que la hiciera sentir la mujer más especial en todo este universo pero Javier no estaba de humor para romanticismos y galanteces; a penas tuvo cerca el cuerpo de aquella enamorada mujer, la arrimo contra la pared y con su mano derecha se encargo de recorrer e inspeccionar una vez más aquel cuerpo del que se jactaba ser dueño, su boca salivó en forma repetitiva y tosca su moreno cuello, ella trato de detenerlo pero su afán de retenerlo una vez más y su perfume la embriagaron de tal forma, que cedió a todos sus deseos sin decir palabra alguna. Al terminar el vaivén de los cuerpos y con un compasivo abrazo Javier la tomo la espalda acompañándola a su casa para luego despedirse con la promesa de amor eterno y el clásico te llamo mañana, promesas que desaparecieron en la noche junto con Javier para siempre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario