PRIMERA PARTE
La celebración se había prolongado y con unas copas de más encima le pedí a Roberto que maneje mi carro y me lleve a mi casa, pues en ese estado no podía manejar ni un cochecito de bebe, al llegar a la puerta me demore un poco en abrirla , no le atinaba a la cerradura, al entrar fui directo a la cocina e
n busca de un vaso con agua, me senté con el en mi sillón en la sala, como con un buen vaso de Etiqueta Negra con hielo como solía hacerlo en otras oportunidades, por un instante me quedé dormido; al despertar subí por la escalera al cuarto de Mathias, mi hijo de tres años, al hallarlo dormido me acerque, lo arrope con la frazada y me despedí con un beso en la frente. En forma sigilosa cerré la puerta de su cuarto y avance por el pasillo hacia mi cuarto para buscar a Martha, mi mujer, pero ella también estaba sumergida en un profundo sueño y no quise molestarla. Yo no solo quería hablar con alguien sino, necesitaba hablar con alguien en aquel instante, contarle el porqué había llegado tarde, compartirle mis éxitos alcanzados aquella noche. Sucede que hubo una reunión hoy en la empresa para anunciar mi ascenso a la sub. gerencia general y fue por eso que iniciamos la celebración en el restaurante de en frente, yo llamé a casa pues quería compartirlo con mi familia que siempre a sido mi motivación; pero nadie me respondía el teléfono y cuando marcaba al celular de Martha este estaba apagado, fue por eso que no pude estar con ellos. Miraba a Martha y al verla no pude despertarla pues ella parecía un ángel ahí recostada, la contemple por un momento, salí del cuarto y baje hacia el patio para buscar a Max ,así se llama mi perro, le puse su cadena y lo saque a pasear por la manzana, con el fuimos en busca de Rogelio el sanguchero de la otra cuadra pues tenía much
a hambre, la búsqueda fue inútil pues Rogelio cerraba a las dos y eran las tres de la mañana así que no nos quedo, a Max y a mi, otra cosa mas que regresar con el estomago vacío.
Cuando estábamos cerca de casa Max se soltó y salió disparado en contra de un tipo que sujetaba fuertemente a una mujer, el tipo al ver a Max corrió hacia su auto y se fue; yo fui hacia la mujer para ver que tenía, ella a verme se cubrió el rostro y corrió despavorida hacia el parque cercano y se sentó en una banca; yo me acerque lentamente, con algo de miedo y curiosidad, para ver si ella estaba bien; al comprobarlo cogí a Max para regresar a la casa, pero ella con voz temblorosa me pidió que la acompañe, indicándome con la mano un lugar en la banca al lado suyo. Me senté y ella comenzó sin que yo se lo pida a contarme lo que le pasaba, Dora era su nombre, bueno no se si en verdad lo era ya que las prostitutas tienen distintos nombres... de trabajo, así me lo explico aquella mujer, me contó que aquel tipo le pedía dinero todas las noches para su seguridad u que al no con entregarle su parte del dinero este la golpeaba, ella prosiguió con su relato como hasta las cuatro de la mañana donde cogió un taxi que por ahí pasaba y se marcho raudamente.
n busca de un vaso con agua, me senté con el en mi sillón en la sala, como con un buen vaso de Etiqueta Negra con hielo como solía hacerlo en otras oportunidades, por un instante me quedé dormido; al despertar subí por la escalera al cuarto de Mathias, mi hijo de tres años, al hallarlo dormido me acerque, lo arrope con la frazada y me despedí con un beso en la frente. En forma sigilosa cerré la puerta de su cuarto y avance por el pasillo hacia mi cuarto para buscar a Martha, mi mujer, pero ella también estaba sumergida en un profundo sueño y no quise molestarla. Yo no solo quería hablar con alguien sino, necesitaba hablar con alguien en aquel instante, contarle el porqué había llegado tarde, compartirle mis éxitos alcanzados aquella noche. Sucede que hubo una reunión hoy en la empresa para anunciar mi ascenso a la sub. gerencia general y fue por eso que iniciamos la celebración en el restaurante de en frente, yo llamé a casa pues quería compartirlo con mi familia que siempre a sido mi motivación; pero nadie me respondía el teléfono y cuando marcaba al celular de Martha este estaba apagado, fue por eso que no pude estar con ellos. Miraba a Martha y al verla no pude despertarla pues ella parecía un ángel ahí recostada, la contemple por un momento, salí del cuarto y baje hacia el patio para buscar a Max ,así se llama mi perro, le puse su cadena y lo saque a pasear por la manzana, con el fuimos en busca de Rogelio el sanguchero de la otra cuadra pues tenía much
a hambre, la búsqueda fue inútil pues Rogelio cerraba a las dos y eran las tres de la mañana así que no nos quedo, a Max y a mi, otra cosa mas que regresar con el estomago vacío.Cuando estábamos cerca de casa Max se soltó y salió disparado en contra de un tipo que sujetaba fuertemente a una mujer, el tipo al ver a Max corrió hacia su auto y se fue; yo fui hacia la mujer para ver que tenía, ella a verme se cubrió el rostro y corrió despavorida hacia el parque cercano y se sentó en una banca; yo me acerque lentamente, con algo de miedo y curiosidad, para ver si ella estaba bien; al comprobarlo cogí a Max para regresar a la casa, pero ella con voz temblorosa me pidió que la acompañe, indicándome con la mano un lugar en la banca al lado suyo. Me senté y ella comenzó sin que yo se lo pida a contarme lo que le pasaba, Dora era su nombre, bueno no se si en verdad lo era ya que las prostitutas tienen distintos nombres... de trabajo, así me lo explico aquella mujer, me contó que aquel tipo le pedía dinero todas las noches para su seguridad u que al no con entregarle su parte del dinero este la golpeaba, ella prosiguió con su relato como hasta las cuatro de la mañana donde cogió un taxi que por ahí pasaba y se marcho raudamente.
1 comentario:
UN BUEN INICIO, EL PROCESO TAMBIEN. PERO no me gustó el final ...
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